Avena nocturna con arándanos y nueces

Avena nocturna con arándanos y nueces

Vegano • Vegetariano • Sin lácteosMenos de 15 minIdeal para tupperDesayunoComida casera
Media
5minutos
385kcal
1persona

MACROS

por ración
gProteínas
gGrasas
gCarbohidratos
gAzúcar
gFibra
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Una avena instantánea sin cocción, llena de antioxidantes y ácidos grasos omega-3.

¿Buscas el desayuno ideal para cuidar tu cerebro? La avena nocturna con arándanos y nueces es un pilar fundamental de la dieta MIND. Esta receta combina los ingredientes más saludables que apoyan la memoria y la concentración. Los arándanos son una fuente de antioxidantes y flavonoides que protegen las neuronas del envejecimiento, mientras que las nueces aportan ácidos grasos omega-3 (ALA), esenciales para el funcionamiento del sistema nervioso. La avena nocturna con arándanos y nueces no solo es sana, sino también extremadamente práctica: la preparas por la noche en 5 minutos y por la mañana tienes tu comida lista. Gracias al uso de copos de avena integrales, tu desayuno tendrá un índice glucémico bajo, lo que proporcionará niveles de energía estables durante horas. La adición de semillas de chía enriquece el plato con fibra y una porción extra de grasas saludables. Este desayuno es un verdadero 'combustible para el cerebro' que sabe delicioso tanto frío como ligeramente calentado. Al elegir esta receta, apuestas por la prevención de enfermedades neurodegenerativas de la forma más sabrosa.

Ingredientes

  • 45 g Copos de avena (½ taza)
  • 180 ml Leche de almendras (sin azúcar) (¾ taza)
  • 75 g Arándanos (½ taza)
  • 15 g Nueces (1 puñado pequeño)
  • 1 cda Semillas de chía
  • 0.5 cdta Canela molida

Instrucciones

  1. 1
    En un frasco o bol pequeño, mezcla los copos de avena, las semillas de chía y la canela molida.
  2. 2
    Vierte la leche de almendras y mezcla bien hasta que todos los ingredientes estén combinados.
  3. 3
    Coloca encima los arándanos frescos y presiónalos ligeramente con una cuchara.
  4. 4
    Pica las nueces de forma gruesa y espolvoréalas sobre la avena (también puedes añadirlas por la mañana para que se mantengan crujientes).
  5. 5
    Cierra el frasco o cubre el bol y refrigera durante toda la noche (o un mínimo de 4 horas).
  6. 6
    Por la mañana, remuévelo todo antes de consumir. Si la avena está demasiado espesa, añade un poco más de leche de almendras.

Consejos del Chef

  • Usa arándanos congelados fuera de temporada: tienen la misma cantidad de nutrientes.
  • Si prefieres un desayuno más dulce, añade medio plátano machacado o unas gotas de sirope de maple.
  • Las nueces añadidas por la mañana mantendrán su textura crujiente, lo que contrasta muy bien con la avena cremosa.

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