Mozzarella frita con doble rebozado con ensalada de maíz y zanahoria
Media
25 min
480 kcal
2 raciones
MACROS
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Una receta de rescate para bolas de mozzarella con poco rebozado, que utiliza una técnica de doble empanado para evitar fugas al derretirse, servida con una ensalada de verduras dulce y crujiente.
Hay pocas tragedias culinarias más desgarradoras que ver cómo tu hermosa Mozzarella frita con doble rebozado se desvanece en la freidora porque el empanado no estaba bien sellado. Si tus bolas de queso compradas parecen tener un rebozado fino o se les está cayendo la capa exterior, esta receta de rescate es exactamente lo que necesitas. El secreto para evitar el temido "reventón de queso" es el método del doble baño. Al crear una capa reforzada con harina, huevo y pan rallado extra, formamos una barrera estructural que mantiene la delicia fundida en su interior.
Para equilibrar la intensidad del queso frito, lo acompañamos con una vibrante ensalada de maíz y zanahoria. El dulzor natural del maíz dulce y el toque crujiente de la zanahoria crean un limpiador de paladar refrescante. Este aperitivo logra el equilibrio perfecto entre el placer caliente y fundente y la frescura fría y crujiente. Ya sea para una noche de juegos o simplemente para salvar un snack, esta técnica garantiza que tus bolas de mozzarella salgan doradas, crujientes y perfectamente intactas cada vez. Es una solución sencilla que convierte un posible fracaso culinario en un entrante de calidad de restaurante.
Ingredientes
- 200 g Bolas de mozzarella (empanadas)
- 1 mediana Zanahoria
- 100 g Maíz dulce
- 60 g Harina de trigo común
- 1 grande Huevo
- 60 g Pan rallado
- 300 ml Aceite vegetal
- 1 cda Zumo de limón
- 7 oz Bolas de mozzarella (empanadas)
- 1 mediana Zanahoria
- 0.5 taza Maíz dulce
- 0.5 taza Harina de trigo común
- 1 grande Huevo
- 0.5 taza Pan rallado
- 1.25 taza Aceite vegetal
- 1 cda Zumo de limón
Instrucciones
- 1Preparar la ensalada: Pelar y rallar la zanahoria. En un bol, mezclar la zanahoria rallada con el maíz dulce escurrido. Aliñar con zumo de limón, sal y pimienta. Reservar en la nevera para que se mantenga crujiente.
- 2Preparar la estación de rebozado: Disponer tres cuencos poco profundos. Poner la harina en el primero. Batir el huevo con un chorrito de agua en el segundo. Poner el pan rallado en el tercero.
- 3Reforzar el queso: Tomar las bolas de mozzarella pre-rebozadas. Pasarlas suavemente por la harina, sacudir el exceso, sumergirlas completamente en el huevo y luego presionarlas firmemente en el pan rallado para asegurar un sellado grueso.
- 4El truco del congelador: Colocar las bolas de mozzarella con el doble rebozado en un plato y meterlas en el congelador durante 10-15 minutos. Esto es fundamental: asegura que el rebozado se asiente antes de que el queso se derrita.
- 5Freír: Calentar el aceite vegetal en una sartén profunda a 175°C (350°F). Freír las bolas de mozzarella frías durante 2-3 minutos hasta que estén doradas. No amontonar la sartén.
- 6Servir: Escurrir sobre una rejilla o papel de cocina. Servir caliente junto con la ensalada fría de zanahoria y maíz dulce.
Consejos del Chef
- •Congelar el queso durante solo 10 minutos antes de freír es la mejor manera de evitar fugas.
- •Si usas pan rallado Panko, tritúralo ligeramente con la mano para un sellado más hermético.
- •Asegúrate de que el aceite esté lo suficientemente caliente antes de echar el queso, o absorberá aceite y quedará grasiento.
Receta de
Chef de Kitchen Buddy